Ahorro y Finanzas
Gestión de patrimonio, ahorros e inversiones con asesores financieros expertos que detectan oportunidades en el mercado para hacer crecer tus beneficios.
Inversión
Si quieres un interés fijo, contamos con opciones estables, seguras y disponibles a través de Compañías de Seguros, Bancos o Fintechs con atractivos tipos de interés, en función del los plazos de inversión y la tipología del activo podemos localizar inversiones con rentabilidades de hasta el 8-10% aproximadamente.
Configuramos carteras de fondos de inversión adaptadas a tu perfil y compuestas por fondos de las mejores gestoras a nivel internacional.
Buscamos continuamente oportunidades de inversión de distintas tipologías:


Ahorro y creación de patrimonio
Queremos que tus ahorro y finanzas crezcan, y para ello seleccionamos para ti las opciones que mejor se adapten a tus necesidades financieras y optimizando los beneficios fiscales, entre productos como:
Financiación
Si lo que necesitas es financiación, contamos con amplia experiencia bancaria para encontrar la mejor solución en:

Inversión flexible con visión patrimonial, orientada al largo plazo.
Ahorro a largo plazo diseñado para generar una renta vitalicia futura con eficiencia fiscal.
Instrumento de ahorro orientado a la jubilación.
Tipología de Servicios
Inversión vs Especulación
Invertir no es buscar resultados rápidos ni asumir riesgos sin control. Tampoco consiste en perseguir rentabilidades elevadas sin tener en cuenta el contexto personal, el horizonte temporal o la capacidad real de asumir pérdidas.
La inversión responsable parte del análisis, la planificación y la toma de decisiones conscientes, con el objetivo de proteger y hacer crecer el patrimonio de forma ordenada a lo largo del tiempo. La especulación, por el contrario, prioriza el corto plazo y la incertidumbre, aceptando una mayor probabilidad de resultados imprevisibles
Nuestro enfoque se basa en la inversión, no en la especulación.
Preguntas como: ¿Cuál es la mejor inversión?, ¿La que ofrece mayor rentabilidad?, ¿La más segura?,¿La que permite disponer del dinero en cualquier momento?
La realidad es que no existe una respuesta única. Cada persona tiene una situación financiera distinta, unos objetivos concretos, un horizonte temporal determinado y una tolerancia al riesgo propia. En función de todo ello, cada inversor priorizará unos factores sobre otros a la hora de tomar decisiones.
Por eso, antes de invertir, es fundamental analizar qué características debe cumplir una inversión para que sea adecuada en cada caso.
A la hora de evaluar cualquier instrumento de inversión, analizamos de forma conjunta los siguientes factores:
Seguridad
Hace referencia a la probabilidad de recuperar el capital invertido y la rentabilidad acordada. Aunque tradicionalmente se ha hablado de activos “libres de riesgo”, la realidad es que el riesgo cero no existe.
Rentabilidad Esperada
Es el beneficio potencial que puede generar una inversión, medido normalmente como porcentaje anualizado sobre el capital invertido.
Liquidez o disponibilidad
Indica la facilidad con la que una inversión puede convertirse en dinero sin incurrir en pérdidas relevantes. También es importante conocer si existen costes de salida o limitaciones para deshacer la inversión parcialmente.
Estabilidad
Mide la regularidad con la que se genera la rentabilidad a lo largo del tiempo. En muchos casos, se valora más una evolución estable que resultados puntuales elevados.
Accesibilidad
Define la facilidad de acceso a una inversión, teniendo en cuenta factores como el importe mínimo requerido, la complejidad operativa o los conocimientos necesarios.
Información
Evalúa la transparencia del instrumento y la facilidad para acceder a información relevante que permita conocer su evolución y comportamiento esperado.
Dedicación
Hace referencia al tiempo y atención que requiere la inversión por parte del inversor. En muchos casos, se prioriza disponer de soluciones que no exijan una supervisión constante.
Fiscalidad
Analiza el impacto fiscal de la inversión, tanto en el momento de invertir como en el de recuperar el capital, ya que puede influir de forma significativa en el resultado final.
Por desgracia, no existe un instrumento de inversión que sea el mejor en todos los aspectos. Lo habitual es que, para mejorar uno de estos factores, sea necesario renunciar parcialmente a otro.
Comprender este equilibrio es clave para tomar decisiones realistas y coherentes con cada situación personal.
No es necesario elegir entre un único instrumento de inversión. De hecho, una correcta diversificación permite disfrutar de las ventajas de distintos activos sin renunciar a nada.
Es habitual que los inversores necesiten mantener una parte de su patrimonio disponible para imprevistos, sin asumir el riesgo de tener que vender en pérdidas. Al mismo tiempo, también es común estar dispuesto a inmovilizar otra parte del capital durante un periodo más largo para mejorar las expectativas de rentabilidad.
Lo mismo ocurre con el riesgo: no suele ser aceptable arriesgar todo el patrimonio, pero sí asumir pequeñas pérdidas potenciales si con ello se incrementan de forma razonable las oportunidades de crecimiento.
La diversificación permite equilibrar liquidez, riesgo y rentabilidad de forma coherente.
